Las horas caminan, mientras que yo, que debería correr, no he iniciado siquiera el viaje.
Tengo el corazón apachurrado, porque como dice mi hermana Coque, ¡la vida apesta!
Y es que siempre hago a un lado la cara para no percibir el hedor,
lleno mi vida de actividades y compromisos, para no reconocer mi cansancio y mi hastío
me tapo los ojos para no mirar mi vejez, escondo mi corazón maltrecho en un pedazo de pan...
La vida se escurre y yo sigo sin hacer nada
La nada se acerca y se carcajea de mí, porque el tiempo se acaba y no le logrado nada de lo que me había propuesto.
La vida es absurda si no se tiene un objetivo... y yo perdí el rumbo hace mucho y busco metas en la religión, la familia, el trabajo, pero ninguna nace de mí.
He cambiado ¡tan poco!!!, "en esencia no cambiamos, seguimos siendo los mismos", me dijo un amigo hace tiempo; pero la realidad es que la mayoría de nosotros somos ¡tan distintos! a como éramos hace una década, que al vernos nuevamente somos irreconocibles, irreconciliables y terriblemente aburridos...
Quisiera cambiar de nombre, cambiar de ciudad y cambiar mi cosmovisión. Como dijo mi hermano, soy "axiológica" ¡que aburrida!, necesito algo de pecado, menos dolor y más diversión.
Estoy cansada de cargar mi cruz. Estoy cansada de perdonar siempre. Estoy harta de sus quejas, críticas y guerrillas. Si tan sólo no creyera tan firmemente en lo que creo, huiría de regreso a mi desierto, a mis cerros grises y agua del Nazas. Si tan sólo no amara como amo...
El continuo pensar en el futuro me ha impedido entender y remendar mi presente. Corporalmente vivo al día, mientras que mentalmente me sitúa una década de años en el futuro.
Tengo miedo del futuro. Me he creado un mundo de fantasía al que corro casi a toda hora, para vencer el temor, para motivar mis días en camino hacia un futuro promisorio... ¿pero qué tengo ralmente? sólo fastidio, dolor, muerte y enfermedad (en ese orden)... y la promesa de un cielo que dudo a veces, llegar a ver.
La vida apesta Coquetín!!, tienes mucha razón en ello... curioso es que lo digas tú, la más alegre, la más candorosa y una de las mujeres más inteligentes que conozco.
Hermana, amiga, niña-anciana-sabia del mundo y destructora de todas las cosas... te extraño tanto, tanto... ojalá y estuvieras aquí, para que me consueles.
Acompañados ó en solitario, en lugar conocido ó desconocido, siempre habrá veces que nos sentiremos extraviados, pero nunca estamos solos. La vida es el Gran Torbellino, donde los espíritus afines algunas veces se encuentran.
sábado, 8 de mayo de 2010
domingo, 11 de abril de 2010
¿Tu Crees?
¿Sabes porqué funcionan los horóscopos?
Ó mejor dicho, ¿porqué la gente cree que funcionan y que es cierto que las estrellas dominan su sino?
Ó porqué cuando una persona lee sobre una enfermedad, de repente siente que tiene los síntomas y llega a creer que hablan de su padecimiento (uno que a veces no tiene)?
Algunos denominan a este fenómeno como “sugestión”, es decir, adoptan como verdadera una “sugerencia” que puede o no estar dirigida a ellos.
Siempre he creído que las personas que creen en los horóscopos son personas realmente muy frágiles. Quieren creer que hay una fuerza superior que controla su vida. Quieren creer que es posible preveer el futuro, misterioso e incierto, a través de la revelación cósmica revelada a un hombre “superior”, poseedor del conocimiento necesario y suficiente para realizar la interpretación de dicho orden superior y transmitirlo a sus contemporáneos, en un código que comprendan.
Pero la realidad es que no debo circunscribir esa credulidad a las personas débiles. La realidad, según yo, es que todos los humanos necesitamos creer que existe un orden universal y que jugamos un papel dentro de ese orden. Queremos sentirnos especiales, sentirnos necesarios en el Gran Juego… es más, no sólo queremos: lo necesitamos.
A lo largo de la historia el hombre se ha preguntado de donde viene, cual es su propósito vital, quién es y a donde va. Considero que la formulación de estas preguntas es inherente a nuestra humanidad, a nuestra racionalidad; y la búsqueda del sentido de la vida, siempre va enfilado a la comprensión del mundo para entonces estar en posición de lograr la felicidad. Necesitamos comprender para darle una proporción a nuestro entorno y que no nos abrume.
Algunos buscan las respuestas a estas preguntas en la filosofía, otros en la teología, la mayoría en la religión y otros más en creencias esotéricas. Creencias fáciles ó difíciles, antiguas ó nuevas, basadas en la razón ó en la sin razón, constituyen la evidencia palpable de que culturalmente el hombre necesita CREER para crecer. Incluso la “no creencia” constituye en sí una creencia, un marco de referencia para la conducta, los deseos y los pensamientos... y por ende, las culpas.
El ser humano lleva en su corazón una semilla de credulidad que lo impulsa a toda costa a buscar a su creador ó su destino final. Padre Dios ó Madre Naturaleza, Jesucristo, Buda e incluso “Elvis vive” ó el ateismo más recalcitrante, dentro o fuera de la creencia sistematizada y encuadrada, nos sitúan como individuos y como sociedad dentro del orden cósmico; nos otorgan valor.
Y es que desde que el hombre es hombre, las pasiones humanas siguen siendo las mismas y en sus pecados individuales ó colectivos con algunas variantes, siguen prevaleciendo la ira, el rencor, los celos, la envidia, la avaricia, el egoísmo, la intolerancia, la imprudencia, etc., etc., etc.
Es una lástima que así como defendemos nuestro derecho a creer ó nuestra creencia en sí, no defendamos nuestra dignidad humana, sigamos permitiendo el poder del más fuerte sobre la razón, el hambre, la guerra, la violencia, la injusticia... la inmunidad del "poderoso Señor es "Don Dinero"", la corrupción de nuestraas autoridades y un desprecio velado contra nuestra Patria.
Ojalá y como algunos "misioneros" van de casa en casa intentando que otros cambien de religión, existieran "pacificadores" que ponderen el valor del diálogo, la tolerancia, la unión y la paz.
Quizás tendríamos un poco menos a Dios en nuestra mente, pero definitivamente seríamos mejores creaturas de Dios.
¿Qué opinas lector?
Ó mejor dicho, ¿porqué la gente cree que funcionan y que es cierto que las estrellas dominan su sino?
Ó porqué cuando una persona lee sobre una enfermedad, de repente siente que tiene los síntomas y llega a creer que hablan de su padecimiento (uno que a veces no tiene)?
Algunos denominan a este fenómeno como “sugestión”, es decir, adoptan como verdadera una “sugerencia” que puede o no estar dirigida a ellos.
Siempre he creído que las personas que creen en los horóscopos son personas realmente muy frágiles. Quieren creer que hay una fuerza superior que controla su vida. Quieren creer que es posible preveer el futuro, misterioso e incierto, a través de la revelación cósmica revelada a un hombre “superior”, poseedor del conocimiento necesario y suficiente para realizar la interpretación de dicho orden superior y transmitirlo a sus contemporáneos, en un código que comprendan.
Pero la realidad es que no debo circunscribir esa credulidad a las personas débiles. La realidad, según yo, es que todos los humanos necesitamos creer que existe un orden universal y que jugamos un papel dentro de ese orden. Queremos sentirnos especiales, sentirnos necesarios en el Gran Juego… es más, no sólo queremos: lo necesitamos.
A lo largo de la historia el hombre se ha preguntado de donde viene, cual es su propósito vital, quién es y a donde va. Considero que la formulación de estas preguntas es inherente a nuestra humanidad, a nuestra racionalidad; y la búsqueda del sentido de la vida, siempre va enfilado a la comprensión del mundo para entonces estar en posición de lograr la felicidad. Necesitamos comprender para darle una proporción a nuestro entorno y que no nos abrume.
Algunos buscan las respuestas a estas preguntas en la filosofía, otros en la teología, la mayoría en la religión y otros más en creencias esotéricas. Creencias fáciles ó difíciles, antiguas ó nuevas, basadas en la razón ó en la sin razón, constituyen la evidencia palpable de que culturalmente el hombre necesita CREER para crecer. Incluso la “no creencia” constituye en sí una creencia, un marco de referencia para la conducta, los deseos y los pensamientos... y por ende, las culpas.
El ser humano lleva en su corazón una semilla de credulidad que lo impulsa a toda costa a buscar a su creador ó su destino final. Padre Dios ó Madre Naturaleza, Jesucristo, Buda e incluso “Elvis vive” ó el ateismo más recalcitrante, dentro o fuera de la creencia sistematizada y encuadrada, nos sitúan como individuos y como sociedad dentro del orden cósmico; nos otorgan valor.
Y es que desde que el hombre es hombre, las pasiones humanas siguen siendo las mismas y en sus pecados individuales ó colectivos con algunas variantes, siguen prevaleciendo la ira, el rencor, los celos, la envidia, la avaricia, el egoísmo, la intolerancia, la imprudencia, etc., etc., etc.
Es una lástima que así como defendemos nuestro derecho a creer ó nuestra creencia en sí, no defendamos nuestra dignidad humana, sigamos permitiendo el poder del más fuerte sobre la razón, el hambre, la guerra, la violencia, la injusticia... la inmunidad del "poderoso Señor es "Don Dinero"", la corrupción de nuestraas autoridades y un desprecio velado contra nuestra Patria.
Ojalá y como algunos "misioneros" van de casa en casa intentando que otros cambien de religión, existieran "pacificadores" que ponderen el valor del diálogo, la tolerancia, la unión y la paz.
Quizás tendríamos un poco menos a Dios en nuestra mente, pero definitivamente seríamos mejores creaturas de Dios.
¿Qué opinas lector?
domingo, 7 de febrero de 2010
Una frase interesante que encontré en otro blogg... un fragmento de los "Diarios" de "Alejandra Pizarnik". Es primera noticia que tengo de ella. Buscaré qué encuentro...
"Ahora sé que cada poema debe ser causado por un absoluto escandalo en la sangre."
Creo que no hay nada más cierto, aunque algunos grandes poemas parecieran tratar sobre asuntos tranquilos y cotidianos... sin embargo, aunque sea tranquilo ó cotidiano, si ha inquietado a un espíritu escritor, definitivamente hubo tenido que ser un "escándalo en su sangre"...
"Ahora sé que cada poema debe ser causado por un absoluto escandalo en la sangre."
Creo que no hay nada más cierto, aunque algunos grandes poemas parecieran tratar sobre asuntos tranquilos y cotidianos... sin embargo, aunque sea tranquilo ó cotidiano, si ha inquietado a un espíritu escritor, definitivamente hubo tenido que ser un "escándalo en su sangre"...
lunes, 1 de febrero de 2010
¿Con ó sin bigotes?
Tarde lenta y productiva, aunque más lenta que productiva, ha sido ésta que he pasado en casa.
Disfruto de una libertad obligada, con sabor de esclavitud voluntaria, frente a la computadora que me enfrenta al gran problema de diseñar, a toda velocidad, un gimnasio y otros espacios recreativos, que para ser sincera, me estresan muchísimo por lo limitado del tiempo.
Qué extraño me ha sido insertarme en el mercado laboral independiente. Me siento bien de estar en casa (al fin podré echar raíces en mi propio territorio), pero es tan atractiva la cantidad de pendientes domésticos que me llaman con insistencia, que lograr la concentración es un reto muy difícil. La mudanza de mis pertenencias de mi antigua oficina a ésta otra casera, no ha terminado. De hecho pareciera que no me hago a la idea aún. No he decidido aún qué habitación será mi oficina y me he apoderado, para rabia de mi marido, de la mesa del comedor.
Hoy compré un par de canarios. Es mi premio de consolación por la compañía humana que perdí con mi despido. Cantan hermoso y llenan la casa de sol.
Los perros también han disfrutado mucho mi nueva libertad. Comen a todas horas y salgo con ellos de cuando en cuando. Todos hemos ganado algo. Mi esposo ganará comidas calientes y nos ha mejorado el humor. !Hasta los peces disfrutan de su agua nueva y de alimento tres veces al día!!... creo que todos engordaremos... ¡y yo que tengo que pensar en un gimnasio!!!... ¡qué ironía!. Para estar a tono con tan saludable proyecto, he ido a preparame un café con chocolate (moka) bien caliente, me he arropado para enfrentar el frío, me apoltrono en mi silla alta y reinicio mis labores con sendos bigotes de chocolate amenizados con cantos de canario, ladridos de perro y el sonido tranquilo del agua del acuario.
Disfruto de una libertad obligada, con sabor de esclavitud voluntaria, frente a la computadora que me enfrenta al gran problema de diseñar, a toda velocidad, un gimnasio y otros espacios recreativos, que para ser sincera, me estresan muchísimo por lo limitado del tiempo.
Qué extraño me ha sido insertarme en el mercado laboral independiente. Me siento bien de estar en casa (al fin podré echar raíces en mi propio territorio), pero es tan atractiva la cantidad de pendientes domésticos que me llaman con insistencia, que lograr la concentración es un reto muy difícil. La mudanza de mis pertenencias de mi antigua oficina a ésta otra casera, no ha terminado. De hecho pareciera que no me hago a la idea aún. No he decidido aún qué habitación será mi oficina y me he apoderado, para rabia de mi marido, de la mesa del comedor.
Hoy compré un par de canarios. Es mi premio de consolación por la compañía humana que perdí con mi despido. Cantan hermoso y llenan la casa de sol.
Los perros también han disfrutado mucho mi nueva libertad. Comen a todas horas y salgo con ellos de cuando en cuando. Todos hemos ganado algo. Mi esposo ganará comidas calientes y nos ha mejorado el humor. !Hasta los peces disfrutan de su agua nueva y de alimento tres veces al día!!... creo que todos engordaremos... ¡y yo que tengo que pensar en un gimnasio!!!... ¡qué ironía!. Para estar a tono con tan saludable proyecto, he ido a preparame un café con chocolate (moka) bien caliente, me he arropado para enfrentar el frío, me apoltrono en mi silla alta y reinicio mis labores con sendos bigotes de chocolate amenizados con cantos de canario, ladridos de perro y el sonido tranquilo del agua del acuario.
domingo, 31 de enero de 2010
Qué día tan feliz
¡Hoy fue un día estupendo!
La mar embravecida encontró al fin la calma.
La gallina sin polluelos, al fin encontró uno para cobijar bajo sus alas.
La alegría vino a mi casa y me enseñó a cantarle al día, cocinar huevos y que nada malo pasa.
El amor se instaló en el techo y derramó su luz por los tragaluces ensuciándolo todo.
La mañana humeante me mostró la ternura de sus ojos y de una sonrisa que sólo guarda para mí.
¡Quién tuviera otro domingo como este para vivirlo de nuevo!!
¡Quién tuviera suficiente tiempo!
para estar con-t-m-igo!
Nadie puede quitarme este domingo... ¡por ahora!
La mar embravecida encontró al fin la calma.
La gallina sin polluelos, al fin encontró uno para cobijar bajo sus alas.
La alegría vino a mi casa y me enseñó a cantarle al día, cocinar huevos y que nada malo pasa.
El amor se instaló en el techo y derramó su luz por los tragaluces ensuciándolo todo.
La mañana humeante me mostró la ternura de sus ojos y de una sonrisa que sólo guarda para mí.
¡Quién tuviera otro domingo como este para vivirlo de nuevo!!
¡Quién tuviera suficiente tiempo!
para estar con-t-m-igo!
Nadie puede quitarme este domingo... ¡por ahora!
martes, 10 de noviembre de 2009
Espontaneidad 1
Sólo por hoy, brevemente, me permito ser espontánea.
No me importa realmente lo que voy a decir. De hecho, no sé ni siquiera qué decir. Tengo tantas cosas de qué hablar!!, podría hablar de lo encantadora que pasé la tarde en compañía de una monja increíble, llena de fé, esperanza y convicción; de lo mal que me sentí cuando quién pensé que era mi amigo me demostró que realmente soy sólo más trabajo; de lo mucho que he aprendido de mi esposo en estos cuatro días de mutuo re-conocimiento; ó del giro que dió mi vida desde que comencé a preocuparme menos por mí y más por los demás.
No sé dónde esté la salvación del mundo. Porque Dios nos habla a todos con un lenguaje distinto, no me siento capaz de afirmar que el Dios que concibo es el mismo que el que concibe Mahoma, ó que es la esencia de la "fuerza de la intención" de la que hablan tantos cuantícos, new-age, psicocibernéticos, etc.; ó del creador del que habla Buda. Pero lo que sí sé, es que Dios es un ser tan personal, tan íntimo, que sólo abriendo los ojos del alma seremos capaces de sentirle y escucharle cómo se agita en nuestro interior, como una suave y cálida onda que nos vivifica y alimenta esa parte tranquila de nuestro ser.
Dios me habla en la mirada de mis semejantes. Dios me habla en el dolor de quienes sufren; Dios me habla en los brazos extendidos de quién pide ayuda; Dios me habla en el viento, en la luz y en los animales. Dios me rodea, me llena y continuamente me posee. Es sólo que en mi humanidad no acepto su voluntad y me resisto a confiar ciegamente en él.
Cuando miro al pasado y veo aquellos episodios de dolor que han coloreado mi vida de matices obscuros, tengo que percatarme que sólo pude salir de ellos, victoriosa, por la fuerza de Dios. Cuando miro al pasado y veo los momentos felices, sólo puedo reconcer que soy un ser afortunado, un ser consentido.
La brisa fresca y el ladrido de mis perros me llama. Saborearé un rico café mientras veo como el sol se esconde y daré gracias a Dios por estar en paz con el mundo.
No me importa realmente lo que voy a decir. De hecho, no sé ni siquiera qué decir. Tengo tantas cosas de qué hablar!!, podría hablar de lo encantadora que pasé la tarde en compañía de una monja increíble, llena de fé, esperanza y convicción; de lo mal que me sentí cuando quién pensé que era mi amigo me demostró que realmente soy sólo más trabajo; de lo mucho que he aprendido de mi esposo en estos cuatro días de mutuo re-conocimiento; ó del giro que dió mi vida desde que comencé a preocuparme menos por mí y más por los demás.
No sé dónde esté la salvación del mundo. Porque Dios nos habla a todos con un lenguaje distinto, no me siento capaz de afirmar que el Dios que concibo es el mismo que el que concibe Mahoma, ó que es la esencia de la "fuerza de la intención" de la que hablan tantos cuantícos, new-age, psicocibernéticos, etc.; ó del creador del que habla Buda. Pero lo que sí sé, es que Dios es un ser tan personal, tan íntimo, que sólo abriendo los ojos del alma seremos capaces de sentirle y escucharle cómo se agita en nuestro interior, como una suave y cálida onda que nos vivifica y alimenta esa parte tranquila de nuestro ser.
Dios me habla en la mirada de mis semejantes. Dios me habla en el dolor de quienes sufren; Dios me habla en los brazos extendidos de quién pide ayuda; Dios me habla en el viento, en la luz y en los animales. Dios me rodea, me llena y continuamente me posee. Es sólo que en mi humanidad no acepto su voluntad y me resisto a confiar ciegamente en él.
Cuando miro al pasado y veo aquellos episodios de dolor que han coloreado mi vida de matices obscuros, tengo que percatarme que sólo pude salir de ellos, victoriosa, por la fuerza de Dios. Cuando miro al pasado y veo los momentos felices, sólo puedo reconcer que soy un ser afortunado, un ser consentido.
La brisa fresca y el ladrido de mis perros me llama. Saborearé un rico café mientras veo como el sol se esconde y daré gracias a Dios por estar en paz con el mundo.
lunes, 12 de octubre de 2009
Oh-diosa inspiración
EL SENTIDO DE LA VIDA
Ayer David nos dijo que todos los seres humanos vivimos buscando la respuesta a cuatro preguntas básicas:
1) De dónde vengo...
2) Quién soy...
3) Cuál es el sentido de mi vida...
4) A donde voy...
Y la respuesta a la última pregunta depende total y absolutamente de que hayamos podido responder la terecera... el sentido de la vida.
David, un hombre jóven pero sabio, nos dijo que la falta de respuesta sobre el sentido de nuestra vida, es lo que provoca la vacuidad y la soledad que en uno ú otro momento nos angustia hasta la amargura y la frustración.
Si tuviéramos bien claro que ésta vida es sólo el puente para una vida eterna, no tendríamos tanta prisa por comernos el mundo, experimentarlo todo, vivir al límite y sentirnos desdichados porque el tiempo no se detiene, las canas llegan, las ganas se van, algunos caen (a veces para siempre) y muy pocos se levantan...
En mi realidad, apasionada de todo, apasionada de nada, a pesar de que no me considero una persona vacía, siento que no están claros mis objetivos, ya que a mis casi 40 años, me topo con la sorpresa de que casi no he cumplido los "debiera" que casi todas las mujeres de 40 años, se supone que "debían" haber logrado: No tengo hijos, los dos árboles que he plantado los tuvimos que quitar porque estaban tumbando la casa, los dos libros que he escrito a nadie le interesan, no soy económicamente autosuficiente, no he viajado por el mundo ni he aprendido nuevos idiomas. Es más, mis perros ni siquiera me quieren!! (ja, eso es una mentira).
¿Cuantas veces he pensado que lo que hago vale la pena? ¿Cuantas veces he pensado que lo que hago NO vale la pena?. Creo que voy en el fifty-fifty... sueno casi a medio-cridad... pero eso sí, una EXCELENTE casi medio-cridad. Miguel de Unamuno dice que una vez que uno toma conciencia de que nuestra vida es limitada, un sentimiento trágico se apodera al grado que es necesario apegarse a Dios y con ello demuestra la existencia de Dios. Dios existe porque lo necesitamos... aunque respeto mucho a Unamuno, no estoy muy de acuerdo con eso, ya que por suerte no he tenido que envejecer para apegarme a mi creador pero, ¿porqué tenemos que justificar el sentido de nuestra vida en lo que otros nos han enseñado que debemos hacer para que ésta tengo sentido?
Nacer, crecer, reproducirse y morir... ese principio básico lo he cumplido al menos en un 50%. ¡Pero es que hay mucho más que cumplir con nuestras obligaciones fisiológicas!: Por lo menos hay que experimentar con intensidad cada una de las siete emociones básicas; y nadie puede morirse sin haber amado con locura al menos alguna vez en la vida y haber sido herido al grado que no es posible respirar!!
No es posible vivir sin morir. No es posible encontrar luz sin obscuridad, calma sin guerra...
El sentido de la vida es VIVIR.
Es experimentar la fuerza del deseo y quedar ciego por un beso.
Es sentirse conectado al mundo al sentir el calor de un rayo de sol y el viento en la cara.
Es estar en paz en compañía de un amigo, humano ó animal, mientras cae la tarde.
Alimentar a quién tiene hambre y abrazar al que se siente solo.
Vivir puede ser tan intenso y parecer tan intrascendental como el pasar por la vida sin dejar testigos... Jesucristo no dejó hijos, ni plantó árboles, ni escribió un libro... sin embargo lo llamos padre, hermano, amigo, salvador, pastor, sembrador y ha sido motivo recurrente en una gran cantidad de obras de la literatura universal.
Vivir es despertar cada mañana con la certeza de que va a ser un día glorioso!!
Me niego a los estereotipos. Me rebelo. Decido voluntariamente ser tan intrascendente como una margarita. No importa que no tenga hijos, no haya plantado un árbol ó escrito un libro. No importa que no sea quién quieren los demás que sea, ni siquiera importa lo que yo quise ser alguna vez. Sólo lo que soy, una "nadiedad".
Simplemente y pensando despacio, el sentido que sin saber he dado a mi vida, según creo, es simplemente VER PASAR... porque en la propia quietud y en el tránsito de los otros se gana perspectiva. Y es ésa, MI PERSPECTIVA, la que me hace valiosa; la que me hace única, irrepetible e insustituible... la que da el sentido a mi existir.
Ayer David nos dijo que todos los seres humanos vivimos buscando la respuesta a cuatro preguntas básicas:
1) De dónde vengo...
2) Quién soy...
3) Cuál es el sentido de mi vida...
4) A donde voy...
Y la respuesta a la última pregunta depende total y absolutamente de que hayamos podido responder la terecera... el sentido de la vida.
David, un hombre jóven pero sabio, nos dijo que la falta de respuesta sobre el sentido de nuestra vida, es lo que provoca la vacuidad y la soledad que en uno ú otro momento nos angustia hasta la amargura y la frustración.
Si tuviéramos bien claro que ésta vida es sólo el puente para una vida eterna, no tendríamos tanta prisa por comernos el mundo, experimentarlo todo, vivir al límite y sentirnos desdichados porque el tiempo no se detiene, las canas llegan, las ganas se van, algunos caen (a veces para siempre) y muy pocos se levantan...
En mi realidad, apasionada de todo, apasionada de nada, a pesar de que no me considero una persona vacía, siento que no están claros mis objetivos, ya que a mis casi 40 años, me topo con la sorpresa de que casi no he cumplido los "debiera" que casi todas las mujeres de 40 años, se supone que "debían" haber logrado: No tengo hijos, los dos árboles que he plantado los tuvimos que quitar porque estaban tumbando la casa, los dos libros que he escrito a nadie le interesan, no soy económicamente autosuficiente, no he viajado por el mundo ni he aprendido nuevos idiomas. Es más, mis perros ni siquiera me quieren!! (ja, eso es una mentira).
¿Cuantas veces he pensado que lo que hago vale la pena? ¿Cuantas veces he pensado que lo que hago NO vale la pena?. Creo que voy en el fifty-fifty... sueno casi a medio-cridad... pero eso sí, una EXCELENTE casi medio-cridad. Miguel de Unamuno dice que una vez que uno toma conciencia de que nuestra vida es limitada, un sentimiento trágico se apodera al grado que es necesario apegarse a Dios y con ello demuestra la existencia de Dios. Dios existe porque lo necesitamos... aunque respeto mucho a Unamuno, no estoy muy de acuerdo con eso, ya que por suerte no he tenido que envejecer para apegarme a mi creador pero, ¿porqué tenemos que justificar el sentido de nuestra vida en lo que otros nos han enseñado que debemos hacer para que ésta tengo sentido?
Nacer, crecer, reproducirse y morir... ese principio básico lo he cumplido al menos en un 50%. ¡Pero es que hay mucho más que cumplir con nuestras obligaciones fisiológicas!: Por lo menos hay que experimentar con intensidad cada una de las siete emociones básicas; y nadie puede morirse sin haber amado con locura al menos alguna vez en la vida y haber sido herido al grado que no es posible respirar!!
No es posible vivir sin morir. No es posible encontrar luz sin obscuridad, calma sin guerra...
El sentido de la vida es VIVIR.
Es experimentar la fuerza del deseo y quedar ciego por un beso.
Es sentirse conectado al mundo al sentir el calor de un rayo de sol y el viento en la cara.
Es estar en paz en compañía de un amigo, humano ó animal, mientras cae la tarde.
Alimentar a quién tiene hambre y abrazar al que se siente solo.
Vivir puede ser tan intenso y parecer tan intrascendental como el pasar por la vida sin dejar testigos... Jesucristo no dejó hijos, ni plantó árboles, ni escribió un libro... sin embargo lo llamos padre, hermano, amigo, salvador, pastor, sembrador y ha sido motivo recurrente en una gran cantidad de obras de la literatura universal.
Vivir es despertar cada mañana con la certeza de que va a ser un día glorioso!!
Me niego a los estereotipos. Me rebelo. Decido voluntariamente ser tan intrascendente como una margarita. No importa que no tenga hijos, no haya plantado un árbol ó escrito un libro. No importa que no sea quién quieren los demás que sea, ni siquiera importa lo que yo quise ser alguna vez. Sólo lo que soy, una "nadiedad".
Simplemente y pensando despacio, el sentido que sin saber he dado a mi vida, según creo, es simplemente VER PASAR... porque en la propia quietud y en el tránsito de los otros se gana perspectiva. Y es ésa, MI PERSPECTIVA, la que me hace valiosa; la que me hace única, irrepetible e insustituible... la que da el sentido a mi existir.
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