domingo, 31 de enero de 2010

Qué día tan feliz

¡Hoy fue un día estupendo!

La mar embravecida encontró al fin la calma.
La gallina sin polluelos, al fin encontró uno para cobijar bajo sus alas.
La alegría vino a mi casa y me enseñó a cantarle al día, cocinar huevos y que nada malo pasa.
El amor se instaló en el techo y derramó su luz por los tragaluces ensuciándolo todo.
La mañana humeante me mostró la ternura de sus ojos y de una sonrisa que sólo guarda para mí.

¡Quién tuviera otro domingo como este para vivirlo de nuevo!!
¡Quién tuviera suficiente tiempo!
para estar con-t-m-igo!

Nadie puede quitarme este domingo... ¡por ahora!

martes, 10 de noviembre de 2009

Espontaneidad 1

Sólo por hoy, brevemente, me permito ser espontánea.

No me importa realmente lo que voy a decir. De hecho, no sé ni siquiera qué decir. Tengo tantas cosas de qué hablar!!, podría hablar de lo encantadora que pasé la tarde en compañía de una monja increíble, llena de fé, esperanza y convicción; de lo mal que me sentí cuando quién pensé que era mi amigo me demostró que realmente soy sólo más trabajo; de lo mucho que he aprendido de mi esposo en estos cuatro días de mutuo re-conocimiento; ó del giro que dió mi vida desde que comencé a preocuparme menos por mí y más por los demás.

No sé dónde esté la salvación del mundo. Porque Dios nos habla a todos con un lenguaje distinto, no me siento capaz de afirmar que el Dios que concibo es el mismo que el que concibe Mahoma, ó que es la esencia de la "fuerza de la intención" de la que hablan tantos cuantícos, new-age, psicocibernéticos, etc.; ó del creador del que habla Buda. Pero lo que sí sé, es que Dios es un ser tan personal, tan íntimo, que sólo abriendo los ojos del alma seremos capaces de sentirle y escucharle cómo se agita en nuestro interior, como una suave y cálida onda que nos vivifica y alimenta esa parte tranquila de nuestro ser.

Dios me habla en la mirada de mis semejantes. Dios me habla en el dolor de quienes sufren; Dios me habla en los brazos extendidos de quién pide ayuda; Dios me habla en el viento, en la luz y en los animales. Dios me rodea, me llena y continuamente me posee. Es sólo que en mi humanidad no acepto su voluntad y me resisto a confiar ciegamente en él.

Cuando miro al pasado y veo aquellos episodios de dolor que han coloreado mi vida de matices obscuros, tengo que percatarme que sólo pude salir de ellos, victoriosa, por la fuerza de Dios. Cuando miro al pasado y veo los momentos felices, sólo puedo reconcer que soy un ser afortunado, un ser consentido.

La brisa fresca y el ladrido de mis perros me llama. Saborearé un rico café mientras veo como el sol se esconde y daré gracias a Dios por estar en paz con el mundo.

lunes, 12 de octubre de 2009

Oh-diosa inspiración

EL SENTIDO DE LA VIDA

Ayer David nos dijo que todos los seres humanos vivimos buscando la respuesta a cuatro preguntas básicas:
1) De dónde vengo...
2) Quién soy...
3) Cuál es el sentido de mi vida...
4) A donde voy...

Y la respuesta a la última pregunta depende total y absolutamente de que hayamos podido responder la terecera... el sentido de la vida.

David, un hombre jóven pero sabio, nos dijo que la falta de respuesta sobre el sentido de nuestra vida, es lo que provoca la vacuidad y la soledad que en uno ú otro momento nos angustia hasta la amargura y la frustración.

Si tuviéramos bien claro que ésta vida es sólo el puente para una vida eterna, no tendríamos tanta prisa por comernos el mundo, experimentarlo todo, vivir al límite y sentirnos desdichados porque el tiempo no se detiene, las canas llegan, las ganas se van, algunos caen (a veces para siempre) y muy pocos se levantan...

En mi realidad, apasionada de todo, apasionada de nada, a pesar de que no me considero una persona vacía, siento que no están claros mis objetivos, ya que a mis casi 40 años, me topo con la sorpresa de que casi no he cumplido los "debiera" que casi todas las mujeres de 40 años, se supone que "debían" haber logrado: No tengo hijos, los dos árboles que he plantado los tuvimos que quitar porque estaban tumbando la casa, los dos libros que he escrito a nadie le interesan, no soy económicamente autosuficiente, no he viajado por el mundo ni he aprendido nuevos idiomas. Es más, mis perros ni siquiera me quieren!! (ja, eso es una mentira).

¿Cuantas veces he pensado que lo que hago vale la pena? ¿Cuantas veces he pensado que lo que hago NO vale la pena?. Creo que voy en el fifty-fifty... sueno casi a medio-cridad... pero eso sí, una EXCELENTE casi medio-cridad. Miguel de Unamuno dice que una vez que uno toma conciencia de que nuestra vida es limitada, un sentimiento trágico se apodera al grado que es necesario apegarse a Dios y con ello demuestra la existencia de Dios. Dios existe porque lo necesitamos... aunque respeto mucho a Unamuno, no estoy muy de acuerdo con eso, ya que por suerte no he tenido que envejecer para apegarme a mi creador pero, ¿porqué tenemos que justificar el sentido de nuestra vida en lo que otros nos han enseñado que debemos hacer para que ésta tengo sentido?

Nacer, crecer, reproducirse y morir... ese principio básico lo he cumplido al menos en un 50%. ¡Pero es que hay mucho más que cumplir con nuestras obligaciones fisiológicas!: Por lo menos hay que experimentar con intensidad cada una de las siete emociones básicas; y nadie puede morirse sin haber amado con locura al menos alguna vez en la vida y haber sido herido al grado que no es posible respirar!!

No es posible vivir sin morir. No es posible encontrar luz sin obscuridad, calma sin guerra...

El sentido de la vida es VIVIR.
Es experimentar la fuerza del deseo y quedar ciego por un beso.
Es sentirse conectado al mundo al sentir el calor de un rayo de sol y el viento en la cara.
Es estar en paz en compañía de un amigo, humano ó animal, mientras cae la tarde.
Alimentar a quién tiene hambre y abrazar al que se siente solo.

Vivir puede ser tan intenso y parecer tan intrascendental como el pasar por la vida sin dejar testigos... Jesucristo no dejó hijos, ni plantó árboles, ni escribió un libro... sin embargo lo llamos padre, hermano, amigo, salvador, pastor, sembrador y ha sido motivo recurrente en una gran cantidad de obras de la literatura universal.

Vivir es despertar cada mañana con la certeza de que va a ser un día glorioso!!

Me niego a los estereotipos. Me rebelo. Decido voluntariamente ser tan intrascendente como una margarita. No importa que no tenga hijos, no haya plantado un árbol ó escrito un libro. No importa que no sea quién quieren los demás que sea, ni siquiera importa lo que yo quise ser alguna vez. Sólo lo que soy, una "nadiedad".

Simplemente y pensando despacio, el sentido que sin saber he dado a mi vida, según creo, es simplemente VER PASAR... porque en la propia quietud y en el tránsito de los otros se gana perspectiva. Y es ésa, MI PERSPECTIVA, la que me hace valiosa; la que me hace única, irrepetible e insustituible... la que da el sentido a mi existir.

jueves, 24 de septiembre de 2009

No luches, abandónate

Me gusta cómo te hundes en mi cuerpo.
Llegas braseando a mí cual sobreviviente toma una tabla de salvación.
Chapoteas en mi ser líquido y pareciera que te ahogas
hasta que tranquilo te sostienes y dócilmente te rindes.

Inclinas tu cabeza, te recuestas en mi pecho y escucho tu respiración.
Pasas tus brazos alrededor mío y te ases a mí con pasión (agitada ó contenida),
como un hambriento,
como un huérfano.

Descansa en paz, amor mío,
No existas más en ti, sino en nosotros,
Deja a tu padre y a tu madre, Tu casa y tu patria,
Vive “uno” conmigo.
Eres un náufrago…
después de todo me has sobrevivido.

Homenaje a Sabines

Lento y amargo animal que soy, y he sido.
Amargo como la frustración de la gloria perdida por un segundo.
Amargo como el beso no logrado.
Amargo como el sentimiento de soledad, sin esperanza ni redención.

Lento como el devenir del tiempo cuando estás aburrido,
Lento como la tarde que pasa cuando esperas la noche,
Lento y amargo, como el animal que sabe que es el último de su especie
y que está solo.

martes, 1 de septiembre de 2009

Pater Noster

Padre mío que estás conmigo, en y fuera de mí,
Santo eres, Santo tu nombre y todo lo que proviene de ti
enseñoréate del mundo entero; estoy bajo tu dominio;
Haz de mí lo que quieras, aunque yo no pueda entender las razones
Dame un poco de ti, pan de vida, que conforte mis horas amargas y alumbre mis días felices
Perdóna mis errores y ofensas, voluntarios e involuntarios, al igual que yo olvido aquellos que me han ofendido; dispuesta estoy a perdonar.
Líbrame Dios de las tentaciones, pero sobretodo, cuídame de hacer el mal
Y concédeme la paz y el consuelo de hacer lo correcto.

sábado, 29 de agosto de 2009

El Nuevo Día

En esta fresca mañana, desde esta incomprendida ciudad, chanates, chileros y otras aves extrañas han comenzado a saludar.

El cielo claro, con los tintes propios del desierto, un rosa claro sucio con un poco de amarillo y un azul celeste tinte pardo, comienza a tener luminosidad después de una noche estrellada.

Anoche, ilusamente y con un poco de vergüenza acepto que me creí el "hoax"... salí a buscar el planeta "Marte", el cual supuestamente estaría casi tan brillante como la luna... una parte de mí pensaba que debía tratarse de un engaño, pero la ilusión de ver algo maravilloso predominaba en mi espíritu lógico y con verdadera emoción salí a constatar que no hubiera nubes en el cielo, que la luna estuviera en el lugar en que debía estar y aguardé a que dieran las doce cincuenta y algo... ¡y nada!, mientras mataba el tiempo en el internet, decidí comprobar si se decía algo de las supuestas "dos lunas" cuando encontré el aviso de hoax... ¡vaya chasco! el evento, no tan espectacular por supuesto, había ocurrido en 2003 (ó 2004, ó 2005, ¡que importa ya!)!!, en fin... triste, desilusionada y con la cola entre las patas, me fui a acostar, donde la sonrisa burlona de mi marido me gritaba silenciosamente: ¿Ves credula? ¡te lo dije!!...

No obstante hubo algo bueno en todo esto (eternamente optimista), pude disfrutar del vuelo nocturno de un ave blanca, que no pude identificar, que planeaba en mitad del cielo y se lanzó en picada sobre "algo" en la azotea de mi vecino.

El encuentro, fugaz y totalmente inesperado, fue un recordatorio simple de que a nuestro alrededor, en un ambiente supuestamente "controlado", siempre coexistirán con nosotros modos de vida que nada tienen que ver con el nuestro y que sólo es cuestión de abrir bien los ojos, la mente y el espíritu, para encontrar la belleza en una noche estrellada, alunada, fresca y con olor a tierra mojada, donde un ave con sus alas abiertas proyectó su sombra de silencioso vuelo, sobre un corazón que sincero esperaba ver una maravilla.

Finalmente ha amanecido. Con arenas en los ojos recuerdo que no tuve dos lunas en el cielo... pero desde mi habitación tibia agradezco a Dios, y me uno con los pájaros mañaneros, a saludar en este nuevo día al viejo conocido que comienza a asomar por mi ventana.