jueves, 9 de septiembre de 2010

Para tí, destructora de todas las cosas y guardadora de un mundo

Al mirar a un angelito barroco, no puedo evitar recordar tu cara redonda, tus ojos bien abiertos ligeramente saltones, tu naricilla de pellizco y tu sonrisa de oreja a oreja...

Por ello me enternece pensar en tí en el papel que hoy actúas en el teatro de la vida.

Mi querida Coque: niña sabia y destructora de todas las cosas... ¡llevas ya 7 meses de redondez y abultamiento que guarda a todo un mundo que potencialmente estallará en promesas.

Anoche se me ocurrió llamarte así, como te llamo yo: "Destructora de todas las cosas" y literalmente pusiste cara de "what!!". Y es que mi querida Coquetín, con tu saber ilimitado de las cosas inciertas, la sensibilidad de alma, a veces burlona, a veces tierna que sacas a veces, y la casi ilimitada inteligencia de tu frente boluda que continuamente se cuestiona todo, reflexiona en diferentes direcciones y formula una respuesta extraña para casi cualquier aspecto de la vida; sin querer, ó queriendo, eres como una destroyer ideológica que se burla de toda creencia ajena, juega con sus argumentos y una vez cansada, como gato con ratón mareado, la tiras como un trapo viejo a un rincón obscuro... te acomodas, cruzas tus manos sobre tu regazo y con cara de "yo no fui" expones "la verdad" brillante, lógica, magnífica y contundente, casi entre rayos de sol y cantos angelicales...

Por eso eres la niña-sabia destructora de todas las cosas... me moviste el mundo mi estimada, abriste mi mente a posibilidades ilimitadas y a nueve años de tu influencia enajenante, ¡sigo queriéndote, extrañándote y deseando estar cerca de tí!!... y por eso hoy, a siete meses de tus travesuras, con la cara de pilla que ponías al día siguiente de tener buggy-buggy con tu marido, ¡te has convertido en la guardadora de un tesoro!!!

En horabuena hermana mía!!, desearía tocar tu panza de buda risueño, para desearte felicidad y bonanza, con la certeza inquebrantable de que eres el cuerno de la abundancia de una loca dicha que emana de tí.

¡Besos y abrazos, Coquetín!!!! Ojalá y nazca el 23 de octubre!!!

jueves, 5 de agosto de 2010

Estoy triste

Contrario a mi naturaleza, en estos momentos estoy profundamente triste.

Las cosas no han salido como esperaba. La verdad es que la situación es difícil y en estos momentos siento que no hay luz, ni esperanza.

Los acontecimientos de hoy me hacen pensar que, en cuanto a mi trabajo, verdaderamente estoy haciendo algo mal... y lo peor es que tengo el presentimiento de que conozco el "qué" pero no tengo ni idea de cómo resolverlo, ni finalmente porqué estoy comportándome de este modo. Es como si me hubiera dedicado en los cuatro últimos meses a regarla, por no decir más feo. A vivir un ensimismamiento que no lleva a ninguna parte.

Estoy de bajada... ni hablar.

lunes, 12 de julio de 2010

Hijos de Corazón

En mi infancia escuché hasta el cansancio el término: "Scout de corazón" y no supe lo que significaba hasta que a mis doce años de edad, seis años después de haber ingresado a las "Guías de México" (La rama femenil de los Scouts antes de que éste movimiento en México aceptara niñas) vivía intensamente la convicción de ser una "Guía de corazón".

Ser scout ó guía de corazón, implica vivir con pasión la aventura de ser un hombre ó una mujer que se considera así misma y consecuentemente actúa de forma honorable, leal, cortés, responsable, amigable y filial hacia la humanidad entera, respetuosa de la obra de Dios, puro de pensamiento, palabras y obras y en servicio a Dios, al prójimo y a la patria. Y vivir con pasión significa despertar pensando en ello, vivir actuando en consecuencia y dormir soñando con ese ideal.

La falta de hermanos ó hermanas de mi edad (mis hermanitos son mayores que yo entre 11 y 15 años, ¡un mundo de años cuando tienes ocho) provocó que adoptara automáticamente a mis amigas como mis hermanas.

A los veintiuno perdí a mi madre sintiéndome aún muy joven y desde aquellos días disfruté de la prevenda del huérfano: moralmente fui adoptada por cuanta madre amorosa sintió pena por mí y para muchas de las mamás de mis amigas yo me convertí en una hija más y ellas en una segunda madre, tercera madre, cuarta madre y ad infinitum... de madres (ojo, no es albur, esto es serio, ok?).

Fuera de broma, aprendí que la capacidad de amar es asombrosa y que mientras más se ama mayor es esta capacidad. Al tener tantas madres (aunque suene feo), aprendí a a no esperar absolutamente nada y a aceptar todo el cariño que quisieran darme. Y así no sólo tuve ocho o nueve madres adoptivas (sigo teniendo tres), sino que también tengo una tía, ocho hermanas, dos hermanos y un cuasi-hijo ya muy crecidito por cierto.

Creo firmemente que los amigos son la familia que escogemos... y de hecho que los amigos pueden convertirse en hermanos (ver artículos anteriores). Pero todo este preámbulo nace de mi incapacidad para comenzar a exponer lo que realmente quiero escribir: Sé lo qué es ser una hija, sobrina, hermana y cuasi madre adoptiva... pero realmente TENER Hijos de Corazón, es una aventura nueva, en la que soy totalmente inexperta y en la que siento que voy muy lentamente picando piedra.

Dios no me ha dado hijos por el medio natural, así que ha dispuesto de forma misteriosa que lleguen tres lindos niños a mi vida.

Muchos me han criticado, incluidos mi padre y mis hermanos, otros me vaticinan una vida de horror y pillaje, algunos pocos nos desean éxito, aunque no dicen realmente si piensan que tendremos éxito (sólo nos lo desean): ¡Tres niños!!, ¡están locos! ¡cómo los van a mantener! ¿y al menos son chiquitos?... y la cara de espanto se exagera aún más cuando saben que ya están grandecitos: 6, 8 y 13 años... ha habido desde los que nos vaticinan una muerte prematura mientras dormimos (con un arma de fuego si bien nos va) hasta los pocos que ven esta adopción como un acto de amor supremo y una bendición.

Yo sólo acierto a pronunciar mi nueva frase célebre: "Sé que ésto es un asalto de locura ó un acto de fé; yo prefiero pensar que es un acto de fé y sé que Dios proveerá... la cantidad y edades de mis niños no está en discusión, así que espero contar con tu apoyo para que puedas verificar por tí mismo (a) nuestro éxito ó nuestro fracaso. Cuento contigo". Y así, sin más, cortesmente les hago ver que es mi vida familiar y no un asunto de discusión pública (ni privada) y que sólo espero que no se conviertan en piedra de tropiezo para mi familia.

¿Que como me siento? (alguien tuvo la amabilidad de preguntar)
Tranquila, confiada en que la Divina Providencia nos ha de ayudar, confiada en que el Espíritu de Dios sabrá darnos oportunamente los dones de fortaleza, sabiduría, templanza, ciencia además de inspirarnos paciencia, tolerancia, prudencia y sobre todo muchísimo amor.

Pero aunque me cueste aceptarlo también siento temor.

Nuestros hijos aún no nos aceptan. ¡Y es lógico! apenas nos han visto siete veces y sólo tres de ellas hemos convivido como familia en visitas controladas...
Sin embargo, ya siento que los quiero. Que me preocupan y que ya quisiera tenerlos en casa.

¿Es que será tan fácil aceptar el ser Madre de Corazón? ¿es tan sencillo mirarlos y no poder evitar amarlos?

A excepción de mi hija mayor, mis otros dos hijos parecieran abandonarse a nuestros cuidados con la confianza natural de los niños pequeños... ¿cuantas de estas actitudes en lugar de estar inspiradas en el amor lo están en el miedo a no salir del orfanato?

Mi esposo se está impacientando... él quisiera que los niños se decidieran de una vez a salir de la casa-hogar para conocer su nueva casa y comenzar su nueva vida... yo me desespero porque quisiera poder enseñar esa actitud de dar sin esperar, porque estoy consciente de que no puedo forzarlos a amarme y que este proceso de por sí lento, a base de ensayo y error, es aún más difícil para mis pequeños hijos.

¿Y qué tal si son ellos quienes no nos quieren? ¿quienes no nos adoptan? ¡qué haré entonces con mi corazón!...

miércoles, 9 de junio de 2010

Independencia

Extraños días éstos que han pasado y cuya huella se extingue tan rápido como una huella a la orilla del mar... y a la que quisiera poder capturar en una fotografía, un molde de yeso ó al menos cincelar en mi memoria emotiva.

Pasan tantas cosas en tan pocos minutos, con las consiguientes contrastantes y consonantes emociones, que se antojan reflejos de la huidiza libertad. La única moraleja que resuena con fragoroso redoble en mi alocado y joven corazón es esta: ¡Gracias Dios!, por la vida, mis amores, mis quehaceres y mis sueños.

Hoy el sol mañanero brilló de un modo espendoroso, recordándome que la libertad no es tiempo sin quehacer ó la potencia de la posibilidad voluntaria (léase: la posibilidad de hacer lo que se me venga la gana, en el momento en que yo quiera). Es más bien un estado mental de inifinta confianza en que todo lo bueno ha sido, es y será por el amor de Dios providente, amoroso, todo verdad, generosidad y bondad y que todo lo que sucede es motivado por nuestro libre albedrío.

Por una parte conviven en mi espíritu la tristeza, la paz, la alegría y la esperanza.

Tristeza por la separación; paz porque todo en casa está "estable"; alegría porque soy bienamada y esperanza... ¡siempre hay esperanza!... aún en el fondo de la caja de Pandora, de la que escaparon todas las calamidades del mundo, quedaba la esperanza... y espero con confianza en que las separaciones no lo serán realmente, la paz perdurará lo más posible y la alegría al depender de mí misma no se agotará.

Estoy consciente de los peligros que me acechan. He vivido antes en la sosobra, el pesimismo y la soledad. Pero hoy, así como en mi trabajo soy inciertamente independiente, hoy decido ser feliz intensa, profunda y apasionadamente.

lunes, 7 de junio de 2010

¿Compañero, Amigo ó Hermano? 4a Parte

¿Hermano?

Aquí cabría hacer la diferencia entre el hermano carnal, que el destino te impone, y el hermano escogido ó más bien amigo-hermano que uno elige.

Al hermano de sangre no hay que explicarlo siquiera. Estés de acuerdo ó no con él, sea tan aburrido como una papa ó tan intempestivo como la dinamita, te lleves bien ó mal, te importa lo que le sucede, te duele muchísimo cualquier diferencia que tengas con él y sobre todo, no puedes evitar interesarte por él y buscar ayudarle de cualquier modo imaginable… aún en contra de la lógica, la razón y el sentido de “justicia”. Finalmente, nos guste ó no nos guste, es alguien a veces molesto, a quién TENEMOS que “aguantar”.

El hermano escogido es algo parecido: es un amigo al que quieres tanto, que puedes ó no estar de acuerdo con él, puede ser tan aburrido como una papa ó tan intempestivo como la dinamita, y en ocasiones podrás preguntarte ¿porqué quiero a este %$%#, si es chinche, latoso, fastidioso, incongruente, terco, egoísta, a veces hasta tonto? Y para colmo, se lleva mis cosas y no me las devuelve!!!; pero aceptémoslo, te importa lo que le sucede, te duele muchísimo cualquier diferencia que tengas con él y sobre todo, no puedes evitar interesarte por él y buscar ayudarle de cualquier modo imaginable. Igual que al hermano de sangre, con tu hermano escogido finalmente es alguien a quién QUIERES “aguantar”.

El hermano escogido es un espejo donde miras palpablemente tus mejores virtudes y también tus peores defectos. ¿Cómo odiar tu propio reflejo? ¿cómo evitar amar a tu propio corazón?. No puedes evitar serle fiel, leal. Te conviertes en el defensor de sus causas (aún de las perdidas) y tú podrás criticarlo, regañarlo y hacerlo garras, ¡pero hay de aquel que se atreva!! Eres su perro guardián…

Su tristeza es tu tristeza, su alegría tu causa de felicidad y muy íntimamente, incluso llegas a sentir celos cuando no está el tiempo suficiente contigo. El hermano escogido es con quién quieres estar siempre, aprender-aprehender siempre, ayudar siempre, acompañar siempre, comprender siempre. Es como un “amistazgo” perpetuo pero profundo, es la sonrisa de tus ojos, el imán de tus brazos y es quién te hace sonreír aunque no quieras. Incluso sonríes sin querer cuando lo recuerdas y lo recuerdas mucho.

Todos tenemos al menos un amigo predilecto. Es el amigo-hermano, a quién no es posible querer más, ¡porque sería incestuoso!.

Es por quién incluso podrías dar la vida… Es tan importante para ti, que consideras que su felicidad vale todo esfuerzo, todo sacrificio y merece toda oportunidad. ¿Te recuerda a alguien?

En lo personal, Jesús (sí, el de Nazareth que vivió hace dos mil diez años), es el modelo de “hermano escogido” por excelencia. Desgraciadamente el conocimiento que tengo de él es indirecto ¡Cuánto me hubiera gustado conocerlo personalmente!! Nos amó hasta el extremo!!! Y por increíble que a algunos pueda parecer, el conocimiento indirecto de su amor, es tan poderoso y devastador que por obra de la fé se vuelve en un conocimiento directo, íntimo, glorioso y revolucionario… (bueno eso es otro tema).

En mi vida he tenido la fortuna (¡Gracias Dios!), de tener muchos amigos verdaderos, a mis hermanos de sangre sencillamente los amo muchísimo y tengo unos cuantos hermanos escogidos que son literalmente “de lujo”. Este escrito es un pequeño homenaje a su amor, su entrega, su paciencia y su confianza.

Ustedes saben muy bien qué lugar ocupan en mi corazón y espero que no se sientan abrumados por esta mi opulenta forma de querer. Personalmente soy tímida y nunca sabría cómo expresar la intensidad de mi amor por Ustedes, sin el temor de exceder los límites de la natural comprensión. Por su alegría, su ternura y toda la pasión que me han regalado en nuestra historia común: ¡GRACIAS!, ¡GRACIAS!

Tú lector ó lectora, si me conoces, ¿en qué categoría me encuentro yo para tí?… y tú mi lector desconocido, ¿Qué opinas?

¿Compañero, Amigo ó Hermano? 3a Parte

¡Hey! ¡Amigo!

Por otra parte, el “Amigo”, es ¡otra cosa!. La amistad, a mi juicio, tiene varias partes. De forma similar al proceso que sigue una pareja de enamorados que termina en el matrimonio y una vejez plena, la amistad tiene diversas etapas:

1) El Chispazo. Aunque hay excepciones, cuando las partes tienen algún prejuicio inicial ó simplemente la empatía del primer contacto es negativa, ó bien la amistad nace del compañerismo, “Las Partes” sienten desde el primer momento una mutua curiosidad. Esta curiosidad no se ve satisfecha hasta que comienzan a hablarse, a intercambiar ideología ó gustos y de ahí puede ó no, nacer la ADMIRACIÓN; ingrediente clave para una amistad duradera.

2) El “Noviazgo+Amistad= ¿Amistazgo?”. De forma similar a la relación de pareja, entre los amigos se da una etapa en la que ambos quieren estar uno con el otro la mayor cantidad de tiempo posible. Sea que vayan a hacer ejercicio juntos ó a hacer las compras, ó intenten reunir a las parejas de ambos para “extender” la amistad (rara vez funciona). No son raras las largas conversaciones, las desveladas, las escapadas que fomentan la complicidad y en el caso de las mujeres, las cartas, los regalos y las piyamadas. Por supuesto, en esta etapa tormentosa, los amigos no pueden escaparse de algunas amenazas: los celos de las parejas en turno, las ocupaciones individuales que no compaginan en horarios, los chismes y rumores, las nuevas amistades, la rutina y la pérdida de interés en los temas de conversación, entre otras. Esta etapa, dependiendo de la calidad de obstáculos que la amistad haya tenido que enfrentar, puede durar uno ó varios años. ¿Cuándo termina? ¡cuando los amigos ya no sienten la necesidad de verse todo el tiempo!!!, entonces se convierte en la búsqueda de un “tiempo de calidad” en lugar de “tiempo en cantidad”. Los amigos se sienten más seguros de los mutuos sentimientos e incluso pueden dedicarse a tener otros amigos más, porque se sabe que la amistad entre “Las Partes”, es “de la buena”.

Si los amigos sobreviven al “amistazgo”, ¡ya casi la hicieron!, porque sigue:

3) La Amistad Duradera: Esta amistad nace después de un largo y tormentoso “amistazgo”. La amistad ha echado raíces profundas y ni los cambios de domicilio, cambios en los husos horarios ó el paso de los años pueden dañarla.

El verdadero puedes reconocerlo porque es en quién se confía y se espera.

El amigo duradero no es el que pasa más tiempo contigo… sino el que disfruta contigo cada momento que pasan juntos: lo goza, lo recuerda y lo atesora. Es capaz de sacrificar la entrada a un concierto por acompañarte, incluso en aquellos momentos en que tú no eres una buena compañía.

Es alguien con quién te gusta estar, con quién te gusta compartir y ¡es más!, ¡a quién esperas con impaciencia el momento de volver a verlo y conversar!.

El amigo auténtico nunca es superficial. No teme a la intimidad, ni a la confianza absoluta.

Es una persona hacia la que te abres y puedes esperar que te retroalimente, te matice. Te acepta como eres, aún y a pesar de tus defectos y contradicciones..

Tu verdadero amigo es leal. Te defiende ante los demás e incluso a veces te defiende de ti mismo… es capaz de luchar contra ti, de pelear contigo si ve que estás equivocado ó te encuentras en peligro. Si caes, tu amigo te levanta y si no puedes levantarte, te cargará hasta donde puedan prestarte auxilio. Cuidará tus heridas y dará incluso su sangre si lo necesitas. Si te dormiste bajo su cuidado, ten la certeza de que cuando despiertes, él seguirá allí.

Un amigo es con quién te sientes en libertad de ser tú mismo. No te juzgará, mucho menos te condenará.

EEs una persona a quién respetas y de quién valoras su opinión y no temes que se marche cuando lo contrarías. Es alguien de quién no esperarás nunca un golpe, a quién no podrías tenerle miedo (aunque quieras), porque sabes que te ama profundamente y que no te lastimará a sabiendas.

El verdadero amigo está contigo SIEMPRE, aunque estés en el hospital, en la cárcel, en el velatorio ó estés en tu peor momento de egoísmo y amargura. El amigo real sufre contigo, llora contigo, se alegra contigo y ¡hasta se enamora contigo! (¡ojo!, se enamora contigo, no de ti… aunque a veces pasa). Tus enemigos son sus enemigos y tus amigos son los suyos.

El verdadero amigo no tiene miedo. Porque sabe que está contigo.

Tu amigo real, el de a de veras, te acompaña en el camino y aunque se desvíe de cuando en cuando sabes con certeza que volverá con alegría a contarte su aventura.

El verdadero amigo es más que hermano de sangre, es un hermano escogido.

¿Compañero, Amigo ó Hermano? 2a Parte

“Mi Compañero”

Compañero es aquel que, y perdón la rebuznancia, te acompaña por el camino. Camina (ó corre) contigo siempre y cuando sigas la misma dirección que él y persigas el mismo objetivo; esta situación hace que en este acuerdo haya cláusulas de condicionalidad y exclusión. El compañerismo termina en cuanto cambias de sentido ó dejas de tener los mismos objetivos ó cambias tu parecer sobre la forma de llegar a dichos objetivos.

La vida está llena de compañeros… es el más común de todos los contratos de colaboración mutua y la mejor de las veces surge espontáneamente aunque también permite la “imposición” de compañeros. El aprecio puede existir en este contrato, aunque a la larga suele transmutarse en alguna de ambas direcciones: para mal en simpatía, indiferencia, olvido ó peor aún, en odio; ó para bien en una verdadera amistad…

Generalmente la ruptura es paulatina, inicia con el cambio de objetivos y si “las partes” llegan a encontrarse posteriormente y la ruptura fue de común acuerdo, a “las partes” les dará gusto verse, se darán la mano, quizás un beso, hablarán sobre la familia, los conocidos mutuos y se despedirán con una sonrisa y el típico “seguimos en contacto, ¿eh? Ahí nos vemos luego…”… acuerdo que raramente se cumple.